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17 ene 2011

Respuesta a la anéctoda de Bohr y Sir Rutherford

Antes que nada, quisiera compartir con ustedes algo que me dijo mi primer maestra de Química (bueno, Introducción a la Física y Química, se llamaba aquello). Ella dijo que la ciencia es una manera de llegar a un entendimiento tal de nuestro mundo para que vivir en él sea cada vez más fácil. En los años que han transcurrido desde entonces, a mi alrededor he notado cómo parece ser que cada vez es más complejo ese entendimiento. Varias veces, ensimismados en las materias, las calificaciones, los exámenes y las demás cosas de nuestras "vidas académicas" nos olvidamos del verdadero propósito de las materias, sobre todo de las de ciencias básicas. Se nos olvida que están para facilitarle la existencia al ser humano por medio de una mayor y mejor comprensión de su entorno. Y, curiosamente, solemos irnos por el camino más difícil.

Me encanta la anécdota de Bohr que acabamos de leer. Ya había tenido la oportunidad de familiarizarme con ella con anterioridad, de ahí que me percatara de ese curioso fenómeno. En la era de la tecnología, de los avances, donde todo debería ser más fácil cada vez, nos vamos creando nuevos problemas. Hemos dejado de pensar en lo más funcional para irnos por lo más impresionante. El ejemplo citado es contundente, ya que lejos de facilitarnos la existencia PENSANDO la manera más simple de resolver un problema le damos vueltas y más vueltas a cómo resolverlo usando métodos altamente científicos y vanguardistas, para "demostrar nuestros conocimientos y dominio de una materia". ¿En qué momento, me pregunto yo, el dominio de una materia se volvió más importante como verdadero objetivo de la ciencia que la comprensión del mundo? Les dejo ese punto como reflexión, tanto para ustedes, compañeros, como para el profesor. :)

En lo que se refiere a la lectura de los HAV's, realmente entiendo por qué nos lo repiten constantemente. Me tiene mareada, eso sí, realmente pensé seriamente en reciclar uno de mis viejos escritos contestando preguntas de otro discussion board de otro semestre con el mismo tema. Pero me pareció muy incorrecto, asi que aquí voy otra vez. :P

Me parece que, fundamentalmente, todo se reduce a los principios sobre los cuales fuimos criados todos nosotros. Para la edad en la que estamos ahorita, las bases están sentadas, y para ser realistas las personas a esta edad es muy difícil que cambien sus principios. Sin embargo, habiendo tenido el gusto de conocer a varios de mis compañeros puedo decir que éstos valores y recomendaciones están presentes en nosotros. Es ahora nuestro momento para hacerlos valer de verdad, para aplicarlos a nuestra vida cotidiana, con empeño y perseverancia. Alguna vez leí en algún libro que se me escapa cuál es, mil disculpas al autor. Cpaz que hasta fue una revista. Pero bueno, el chiste es que decía que el "mal", llámese éste antivalor, inmoralidad... no puede ser erradicado, pero lo que sí podemos hacer es elegir no caer en él, en esa tentación que cualquiera de nosotros ha sentido, no porque nuestra educación deje que desear, sino porque todos hemos tenido que hacer un ensayo de x o y en la mitad de la noche ya muertos de cansancio después de resolver uno y mil ejercicios y a esas horas inhumanas de poca lucidez uno seriamente considera refritearse un escrito de alguien más. A esas horas, realmente parece si bien no una buena idea, por lo menos el recurso desesperado. Es en ese momento en el que hay que reflexionar si en realidad vale la pena lo que estamos haciendo, si vale la pena no solo jugárnosla con el profe a ver si no se dá cuenta. Si lo hace o no es su problema, pero nosotros (o por lo menos la gente tan paranóica como yo :P) siempre recordaremos que hicimos "trampa", que hicimos algo indevido, y si por alguna razón nos salimos con la nuestra ¡peor tantito!, porque en las horas del día con la mente despejada es más fácil que reaccionemos y digamos "oh, demonios, eso no estuvo bien" y entonces llega todo el problemononón ético, ahora qué hago...

Para evitarnos todos esos rollos, hay que saber administrarnos, dar por costumbre lo mejor de nosotros, y saber reconocercuando realmente no sale nada productivo de nuestra pluma, ya sea por mala administración de nuestro tiempo o simplemente porque estas cosas pasan, saber reconocer con humildad que no podemos presentar un trabajo ni mediocre ni copiado, porque no somos ni mediocres ni "piratas". Aprender a cargar con la responsabilidad de no entregar un trabajo en lugar de hacer cualquier cosa y rezar por quince puntos de cien. A estas alturas, lo mejor que podemos hacer para nuestra formación es acostumbrarnos a dar lo mejor de nosotros, y nada menos, y jamás entregar algo de nuestra parte que no lleve nuestro sello personal y profesional. El tiempo de esas cosas mediocres se ha terminado, está ya realmente muy atrás en nuestra vida. Es ahora el momento de exigir más de nosotros, tanto de nuestra capacidad mental como de la moral.

Saludos, compañeros! Quisiera ver sus comentarios si es que alguien quiere dejarlos. Que tengan un excelente día!

22 dic 2010

Una nueva voz

Un escritor es un artista. Intrépido, atrevido, conservador e innovador. Un genio inventivo nace cada cierto tiempo en el mundo de la literatura. Muchos son los que incursionan en ese mundo tan vasto y complejo, pero solamente florecen y son excelentes aquellos que conjugan una destreza inherente con una visión fresca del mundo.

He aqui que empieza a nacer una de las grandes estrellas de la escritura de todos los tiempos. Una talentosa mujer cuyo talento ha comenzado ya a despuntar al inicio de su brillante carrera. Es una gran persona, y también es una maravillosa amiga, y su proximo escrito se perfila como ingenioso, adictivo, y sumamente original; una idea fresca que sin duda esperaremos con ansia para leer y que se convertirá en uno de los más grandes Best Sellers de todos los tiempos.

Los invito, amigos bloggeros, a que como yo sigan su carrera con gran interés. Toda una joya de la literatura clásica, les doy a la nueva autora Andrea Colín Estrada.

30 abr 2009

30 de Abril: ¡¡¡Saca al niño que llevas dentro!!!

Es verdad: Lo peor que puede ocurrirnos es dejar morir a ese niño interno que nos recuerda lo que es la verdadera felicidad. Esa risa que hacía que te doliera la panza; esa manera tan pura de amar como si jamás te hubieran lastimado. Una época sin hipocresías, sin heridas que no tardaran en sanar más que del salón a la parada del autobús. Esas amistades salidas de la nada, creadas de un momento a otro y que parecían durar por siempre. Las tonterías, las travesuras, las locuras, las invenciones. ¿Recuerdas la vez que comiste pasto? ¿Cuando besaste a un perro -porque ese fue tu verdadero primer beso-? ¿O cuando dejaste que un caracol se paseara por todo tu brazo? Ah! Y la vez que te vestiste de abejita. Ahhhh, no falla.

Ahora ni de loca harías algo de eso, ¿verdad? Y antes era tan sencillo... tan divertido... tan natural. Ahora te pones tu traje negro de seriedad andante y con desdén dices que son "cosas de niños". Te olvidas de fantasías, y de cuando solías volar...

Ya no preguntas de dónde ha salido todo. Ya no te sorprende la respuesta. Lo simple pierde valor; es lo complicado lo que de verdad importa. Ahora has crecido. Ya no pides una malteada de chocolate en el restaurante, y mucho menos se la pones a tu plato de cereal. ¿Qué dirían de tí si en una junta de trabajo se te ocurriera pedir un vaso de leche con cocolate? Y ¡ay de tí si te cachan durmiendo con un peluche!

Hoy es un día para botar todo eso. Es más: ¡Todos los días son para botar todo eso al qué carambas! ¿Qué tiene de malo? ¡Adelante, se ha dicho! Volvamos a aprender la felicidad del niño que llevamos dentro.

4 feb 2009

Ética y Moral: Dos subjetivas con un objetivo

Desde tiempos remotos el hombre ha desempeñado con singular alegría el papel de juez supremo. Es verdad que el juicio constante de actos, actitudes e ideologías forma parte importante, básica e indispensable en la vida cotidiana de nuestros congéneres. Sin embargo, ante todo se debe recordar que cada individuo posee fundamentos, ideas, costumbres y otros elementos integrantes de su psique personal que dividen lo que es “correcto” de lo que no. El litigio universal de los acontecimientos, por ende, es una materia tremendamente complicada que supone el juego de millones de factores y variables, originando casos inigualables, irrepetibles y cada vez más complejos. No es de extrañar, entonces, que el estudio de esta ciencia humana y otras afines sea verdaderamente subjetiva, si partimos inicialmente desde el hecho de que objetivamente hablando, la misma verdad es subjetiva. Incluso la objetividad lo es en cierto modo. No existe una sola persona en el mundo capaz de mirar objetivamente y desde todos los ángulos posibles a un fenómeno -sea este meteorológico, físico o humano- y que pueda con base a esto, y únicamente a esto, presentar un veredicto concluyente y universal en cuanto a la situación a analizar. Conocimientos a priori y a posteriori se conjugan dentro de la realidad de cada individuo para definir la moralidad o inmoralidad -o inclusive el grado de estas últimas- de cada suceso y reacción humana, por lo que fijar límites entre lo que es o no ético o moral resulta más complicado cuanto más se trata de establecer fronteras entre ellos.

El conjunto de estas costumbres, de estos conocimientos intrínsecos, de los hábitos que existen detrás de los hechos humanos es el campo de estudio de la Ética grosso modo. El código que rige a los seres éticos, la moral, es como la Constitución, como la Biblia Sagrada o el Corán. Como el Bailey&Bailey de la Química, el compendio de valores, principios, reglas y normas establecidas por aquellos cuyas mentes fueron lo suficientemente cerradas para considerarse jueces supremos de profesión, y que también fueron suficientemente abiertas como para prever el auge de las malas conductas presentes en la humanidad. Conductas negativas que además de ser evaluadas subjetivamente han sido creadas por la mismísima psique humana colectiva que hoy las condena. ¿Cómo cantar a la par de una música que está mal? ¿Cómo estructurar un teorema si la hipótesis nos ha salido errónea? ¿Cómo intentar erradicar un problema si nuestra conducta diaria, e incluso el intento de su exorcismo, dan pauta para que el dilema surja en primer lugar? Una “mala ética”, o negativa interacción con el código moral, ¿es originado entonces por “una mala relación con el código”, o por la subjetividad del mismo? Y entonces, ¿estamos realmente en condición de juzgar con base en un código mermado, fuera de balance, que no perdona? La agonía de dar respuesta a estas interrogantes ancestrales y eternas la dejo a consideración no solo de expertos en la materia, sino también de aquellos que interactuamos día con día con el código.

Y por último, ¿es aceptable entonces que nuestro código sea inflexible? Si es así, ¿es imperioso que se penalice de igual manera a sus infractores, aún cuando la penalización transgreda las sagradas bases del código? Ejemplos de ello, la Santa Inquisición y la conspiración Nacionalsocialista (Nazi). Y si no lo es, ¿quién regirá el grado de elasticidad y resistencia de las barreras del códice?

¿Cómo reputar, entonces, la moralidad de los comportamientos? ¿Cómo establecer el límite universal entre lo moralmente correcto y lo que no lo es? Además debemos recordar que fuera de las normas que la sociedad acoge, está nuestra propia moral. ¿A cuál debemos responder? Habría que desatender a una. De no ser así, ¿Cómo se llega a un balance entre lo que es y no es moral, lo que es y no es ético, tanto para nosotros como para el mundo?

Si el mundo entero salvo nosotros mismos nos declara inocentes, ¿somos en verdad libres de toda culpa, o seguiremos aprisionados por ella?

25 ene 2009

Dedica solo dos minutos de tu vida para esta lectura...

"Cada día que vivimos es una ocasión especial"

Por lo tanto, dedícale menos tiempo a la limpieza de tu casa. Siéntate en la baranda y admira el paisaje, pero no te fijes si existen hierbas malas en el jardín. Pasa más tiempo en compañía de tu familia y de tus amigos, y menos tiempo trabajando para extraños.
Me he dado cuenta que la vida es un conjunto de experiencias para ser apreciadas y no sobrevividas. Ahora ya no guardo casi nada. Tú, ¿usas tus copas de cristal todos los días y solo para beber agua, o temes que se rompan? ¿Vistes tus mejores ropas solo para ir a hacer compras, si estas con ganas de vestirlas? ¿Sigues guardando el mejor frasco de perfumes para las fiestas, o lo usas siempre que quieres sentir su fragancia? Desaparece las frases "un día..." y "un día de estos..." de tu vocabulario. Haz todo lo que quieras hacer HOY.
¿No te apenaría pensar que no escribiste las cartas que querías, porque la intención de escribirlas era "un día de estos"? ¿No te dejaría aún más triste saber que dejaste de decir a tus hermanos con suficiente frecuencia cuánto los amas a todos? Ahora, procura no retardar, olvidar, o conservar nada más que pueda acrecentar sonrisas, felicidad, y alegrías a tu vida.
Dí para tí mismo, cada día que pasa, que es un día muy especial. Cada día, cada hora, y cada minuto que pasan... son especiales.
Si prefieres decirte a tí mismo "cuando tenga un tiempito..." o "un día de estos...", quizá podría demorar mucho, o inclusive nunca llegar...

De ahora en adelante, da a los otros más de lo que esperan, y haz esto de buena fe. No permitas que un pequeño desliz malogre una gran amistad. Memoriza tu poema favorito, o la música que más te gusta. Di: "yo te amo" solo cuando ese amor sea verdadero. Y si tienes que decir "lo lamento mucho", mira de frente a los ojos de la persona. Si no crees en el amor a primera vista, no es razón para que te burles de los sueños de los otros. Ama profunda y apasionadamente. Tal vez puedas salir herido, pero es la única manera de vivir la vida en su totalidad. Si no estás de acuerdo con alguien, por lo menos muéstrale lealtad. Habla lentamente, pero piensa con rapidez. No ofendas ni juzgues a las personas por lo que has escuchado hablar de estas. Si alguien te hace una pregunta a la cual no quieres responder, sonríe y pregunta, "¿por qué quieres saber?". Recuerda que un gran amor, así como un gran suceso, comporta un gran riesgo, pero que jamás descubrirás si vale la pena o no si lo dejas ir. Relaciónate con gente con quien te agrade conversar, pues un día , cuando estén viejos, la habilidad de conversar será más importante que cualquier otra cosa. Recuerda que el silencio es a veces la mejor respuesta. Lee más libros, mira menos T.V., vive una vida buena y honrada, para que más tarde, cuando no seas tan joven y recuerdes el pasado, puedas gozar tu vida por segunda vez. Una casa feliz es lo que más importa. Haz todo lo que esté a tu alcance para crear un ambiente de armonía. Nunca interrumpas a alguien que te esté demostrando afecto. La mejor relación es aquella donde el amor entre dos personas es mayor que la necesidad que ellas tienen la una por la otra.
Se feliz contigo mismo.

Y que tengas una buena vida...

15 dic 2008

Depende...

Del lugar donde se encuentre, del panorama que rodea, de la música que se oye, de la luz que emana. De las ideas a priori, de la idea de verdadero y falso, de la línea fina que separa lo real de lo imaginario. De los nervios que perciven, de los ojos que miran, del encéfalo que razona, del corazón que comprende. De todos estos aspectos, entre otros aspectos de la psique humana y del medio físico global, depende el entendimiento de un estímulo. Ya sea visual, auditivo, o sensitivo, la recepción basta para disparar el proceso cognitivo que algunos llaman análisis. Muchos de nosotros también lo llamamos imaginación.
La manera más perfecta de entendimiento se da cuando se conjugan las sensaciones, los pensamientos, y los estímulos externos, nuestra mente teje una historia, una complicada red de similitudes y desigualdades que resultan en un significado particular para nosotros.
Donde unos ven esperanza, otros ven una batalla perdida. Donde nosotros vemos un vacio, ellos ven un espacio lleno de aire. Entonces, ¿cuál es la verdad de lo que vemos, de lo que oímos, de lo que sentimos? Objetivamente hablando, la verdad es subjetiva. Necesitamos de conocimientos previos, y -aún sin ellos- automáticamente interactuamos con el impuslo, resultando en una idea posterior. Es un proceso imposible de detener, y es absurdo intentar controlarlo, pues los estándares con que lo medimos son también personales y camaleónicos.
Entendamos nuestra realidad. Y dejemos de intentar moldear la ajena. Después de todo, solo conocemos nuestra propia verdad, y es tan cambiante, que depende de todo lo demás.

18 nov 2008

Pros y Contras del Discurso Persuasivo

No, no es para persuadirte de escribir un discurso persuasivo…

El título de la presente llegó a mí en un momento de completo... ocio, mientras me encontraba bajo los efectos (muy similares a una anestesia local) de mi sangre corriendo por una minúscula herida infringida por una agresiva hoja de papel. Todo lo que procede lo escribí una vez comprobado que estaba cuerda, así que descontando el título no hay locuras plasmadas en este escrito... que yo sepa. Después de este dato... "cultural", vamos al grano.
Un discurso persuasivo tiene muchas ventajas. Utiliza por lo general lenguaje asertivo y permite que el oyente tenga una alternativa de pensamiento y acción si se encuentra en medio de una encrucijada, ya sea moral, científica, personal, etcétera. En repetidas ocasiones, los discursos persuasivos orientan al receptor y le proporcionan información con referente a temas de los cuales puede o no saber. Y además, sirve como apoyo para formar un criterio personal, tanto en el receptor como en el emisor, pues no hay que negar que en el proceso de su realización nos topamos con datos y cosas que jamás habíamos imaginado -o que imaginábamos y que eran completamente erróneas-.
Entonces, ¿por qué se nos pregunta cuáles son los contras del discurso persuasivo?
A simple vista, son inofensivos. Pero... en las manos inadecuadas... he ahí el caso de Adolf Hitler. Y es que hay una línea muy delgada entre un sano e inofensivo discurso persuasivo y una intimidante y agresiva coacción. Y cierto es que un discurso persuasivo puede abrir la puerta a la última opción. Las ideas llegan en tropel cuando redactamos nuestras opiniones en estos escritos. Y las ideas humanas pueden ser... "buenas", o pueden ser erráticas, controversiales, severas, y hasta inhumanas. Hay que tener especial cuidado en no ofender a la moral y las creencias más arraigadas de los oyentes, saber combinar la persuasión y las ideas propias con la conciliación de ambas ideas de modo oportuno y tranquilizante. Despertar pasiones en los seres humanos se logra con extrema facilidad; controlarlas, no tanto.
Es entonces que los discursos son un arte. Requieren de cierta maña. Y, si creemos que no poseemos la maña, hay que hacerlos. Solo que... los primeros, por lo menos, deben ser revisados por expertos en la materia... y de preferencia por alguien que nos aprecie, difícil de escandalizar por alguna neurosis que quede plasmada en nuestra "obra maestra".

28 oct 2008

María Magdalena & Jesucristo, tal vez cierto. El Código da Vinci... no tanto, no exageren.

Me permito esta vez una entrada un tanto informal. Verán, el análisis hacerca del Leonardo (cuya corrección está por cierto en camino, y estará supervisada por una experta en la materia) está causando un cierto revuelo entre los que han hecho favor de leerla. Aclaro: María Magdalena y Jesucristo pudieron ser amantes, situación en la que no esncuentro problema alguno, de verdad -y excuso decir que soy abiertamente católica-. Pero no quiere decir que la novela sea más que eso. Es una NOVELA, no un Evangelio, por Dios santo. Miren, la verdad es que la novela comete muchos deslices. He aquí lo que sacamos de ella mis cuates y su servidora (aclaro, no son todos, pero la verdad teníamos otras cosas que hacer):


  1. Primero el más nefasto: Dan Brown narra un trayecto en avión privado de un Sir inglés desde Paris hasta Kent, vuelo que incluye un rato de sueño, una comida, y varias horas de conspiración, trama, etc. Señores... de Paris a Kent hay 350 km. En un avión privado, eso supone a lo más un vuelo de una hora.

  2. El albino es detenido en la costa de Francia, lo encarcelan en Andorra, y escapa a España... A ver, no me quedó claro... Con la cantidad de cárceles que hay en Francia, y lo encerraron en el Principado...

  3. En Andorra hay un terremoto, y se escapa en tren... pero ¡si en Andorra no hay terremotos... y además tampoco hay tren!

  4. Esta la encontramos porque estábamos checando si en verdad había un pueblo llamado "Oviedo" -perdonen la ignorancia, estamos trabajando para disminuírla ya que no es posible erradicarla-. Si hay un lugar llamado Oviedo... con 200.000 habitantes... les dejo de tarea eso de "pueblo" con semejante población...

  5. A éste le llamo "zoquetéz astronómica". Dan Brown dice que el ciclo de Venus "traza un pentáculo perfecto a través del cielo elíptico cada cuatro años...". Permítanme informarles que ya los griegos y los mayas sabían que Venus completa su ciclo cada ocho.

  6. En un desliz nefasto que hayamos en la primera edición del libro dice que Venus sale del Este... Tengo amigos a quienes les late este asunto de los astros, y no me dejarán mentir: ¿Qué no se ve por el Oeste? (Si es mentira, ¡¡¡alguien haga favor de avisar!!!).

  7. Se presenta a la diosa Isis como esposa de Amún -ya saben, con todo eso de la Mona Lisa = Amon L'isa-. Alguien dele un zape, por favor. Isis es la esposa de Osiris.

  8. Otra cosa importantita es que Leonardo no llamó al cuadro "Mona Lisa", sino que se hizo así tiempo después de que el Maestro muriera.

  9. Y con respecto al nombre de la Mona Lisa... "Mona" es una contracción de "Maddona", que viene a ser algo así como "señora" o "dama". "Lisa" es el nombre más probable de la mujer retratada. Y además es también conocida por el nombre de "La Gioconda".

Ahora bien, ustedes han visto la entrada del Análisis de La Última Cena de Leonardo, la corrección de los datos de la obra está en camino. La iconografía es fiable. Y los comentarios sustentados que hay acerca del tema. Pero esta idea de María Magdalena y Jesucristo puede ser verídica -de hecho es super probable que sea así-, pero por Dios santo juramos que Leonardo no tenía nada que ver con esas ideas. El genio tenía mejores cosas que hacer que buscarle novias a Jesucristo y que poner una alusión a ello en el reflectorio de un monasterio.

25 oct 2008

MUERTEC 2008: Ammyt, Diosa Egipcia

Cada año, en la penúltima semana de Octubre, el Departamento de Comunicación y Lenguaje del Tecnológico de Monterrey, Campus Toluca, trae para el público una mezcla de las culturas y tradiciones del mundo. Todo un bufete de intrigas, misterios, leyendas y magia al alcance de su mano.
En una sociedad donde las culturas se entremezclan y se pierden, MUERTEC es la encarnación de la ilimitada capacidad de la ilimitada imaginación humana, donde se reúnen todas las explicaciones habidas y por ahber al mayor enigma que ha aquejado al ser humano desde su misma aparición, "¿Qué ocurre cuando fallecemos?", cuestionamiento inmemorial que jamás ha podido ser completamenete satisfecho por la Ciencia.

BIENVENIDOS A EGIPTO
Egipto, tierra mística, cultura milenaria. El perdurante testamento de la capacidad del ser humano y del poderío de los hombres...
A las orillas del Río Nilo, en las lejanías de los continentes Europeo y Africano, se forjó una civilización poderosa, rica en tradición y cultura. Una de las primeras civilizaciones completamente sedentarias. Sus conocimientos, sus avances, sus grandes logros arquitectónicos, hicieron de la civilización egipcia una de las más sorprendentes de todos los tiempos. Pero la faceta más apabullante de su poderíohan sido sus temibles omnipotencias religiosas. Y de entre ellas destaca la perturbadora deidad híbrida, Ammyt.
Llamada "la devoradora de muertos", Ammyt es la gloriosa justiciera del Litigio Final.
AMMYT EN EL JUICIO DE OSIRIS
De impactante apariencia es Ammyt: Con cabeza de cocodrilo, torso de león y cuartos posteriores de hipopótamo, esta deidad antigua personifica por sí misma el terror humano hacia aquello que menos conoce: La muerte.
En el Duat, inframundo egipcio, existe una balanza delatora cuya función es comparar el peso del corazón del reciente difunto. Segun los antigos egipcios, el corazón era el depositario de los actos pasados, la conciencia y la calidad moral de los individuos, y en el Juicio Final debía medirse sobre la balanza contra la pluma de Maat, (diosa de la Verdad, la Justicia y la Armonía Universal). Tot, el juez de esta querella, dictaba inapelable sentencia: Si el corazón del difunto era más pesado que la pluma, caería de la balanza hacia las fauces de la feroz diosa Ammyt, donde era devorado, asegurando así que ésta pieza humana no reencarne jamás, por el bien del resto de la civilización.
AMMYT Y OTRAS DEIDADES
HOY...
Dioses paganos, alterados en las diferentes culturas, a través del globo y de los tiempos. A la fecha, se cree que han desaparecido; así lo parece. Pero no es así.
Bajo diferentes nombres, o incluso solo como un peso en el pecho de cada ser humano, Ammyt y otrs dioses de la humanidad existen y sobreviven como los temores humanos que una vez llegaron a personificar. Los menos creyentes dicen que no existen estos dioses. Sin embargo, debo cuestionarlos, ¿no sienten terror por algo? Porque si es así, los dioses están presentes. Sin nombre, sin materia, ocultos en los más profundo de nuestro ser, habitan estos mitos... estas leyendas... estas mentiras que se vuelven verdades.

17 oct 2008

Eje temático: Respeto de Creencias

¿Qué es la realidad, sino lo que nuestra mente define como verdadero?
Es una realidad: La evolución del pensamiento humano es constante, metamórfica, camaleónica. Las ideas de los días de antaño no aplican ya a las vivencias del actual día con día. Y este mundo, al cambiar de pensamiento, cambió por completo su manera de ser. Podría decirse que gira en dirección contraria. Y sin embargo, ¿cuál ha sido el costo de este cambio? ¿Esta evolución ha llegado al mismo tiempo para toda la humanidad, o las ideas arraigadas permanecen, luchando por seguir vivas como una vela a punto de extinguirse que busca desesperadamente combustible para supervivir? ¿Por qué, si el cambio en la fuente de la verdad es para algunos tan obvio, no lo es para todos?
Este dilema (o mejor dicho afición), que es primordial característica de la humanidad desde tiempos de las cavernas, se da por un solo motivo: Como dicen por ahí, “cada cabeza es un mundo”. Un mundo tan complejo, variable y único, que no se hallan en el mundo dos personas que piensen igual con respecto a alguna cosa. Aun si las bases son las mismas, cada quien agrega un poco de “su propia cosecha”. Y, en verdad, ¿quién pretende negar la verdad de lo que ocurre dentro de la cabeza ajena, si cada una es un universo paralelo completamente desconocido al resto del mundo?
Detengámonos a considerarlo. De modo muy general, tomaré el ejemplo de la Religión Cristiana contra su eterna enemiga, la Ciencia, ya que es bastante trillado este asunto. Feligreses y científicos se pelean por una sola idea: ¿Quién es el verdadero proveedor de la verdad? El método científico, que analiza y representa todo aquello que podemos ver y tocar. O Jesucristo. Iahvé. Alá. Quetzalcóatl. Amón Ra. Buda; o cualquiera que sea su nombre, en cualquier parte del mundo, y en cualquier época de su existencia, que representan aquellas… ideas… que a pesar de que solo viven en las mentes de sus fieles, son tan poderosas y la gente las cree tan reales, que las masas se mueven, pelean, y son capaces de morir por ellas. ¿Cuál es más real, aquella que es probable por métodos infalibles y que puede ser repetida una y otra vez sin que se alteren sus resultados? ¿O aquella cuya prueba es el impresionante dominio que ejerce sobre tantas vidas, con medios distintos y variables, pero cuyo resultado suelen ser los más sorprendentes para los seres humanos y nuestro modus operandi?
La búsqueda de respuesta a estas preguntas has derramado galeones de sangre; ha impulsado cientos de vidas, y destrozado miles más. Vidas que se truncan; vidas que se sufren. Vidas que se pierden, todo por conseguir el triunfo de un lado u otro. Vidas dedicadas a la veracidad de la respuesta, a la validez universal de la elección. A la espera del veredicto…
Vengo a proponerles una nueva ideología. Una alternativa por lo demás considerable. Una forma de pensar y de creer que pretende conciliar ambas partes. Hielo y fuego de alguna manera coexistiendo para complementarse, y no para aniquilarse. He aquí el fundamento detrás de la propuesta: Que no existe un veredicto capaz de otorgar dictaminar la autenticidad a UNA SOLA de ambas partes.
La idea suena bastante polémica. Sin embargo, considerando la historia de drásticos cambios en la evolución del pensamiento crítico y de las creencias humanas, no creo que mi intento de conciliación sea por lo demás tomado como una chispa capaz de comenzar un incendio. Todo lo contrario. Se trata de dar balance; de equilibrar ambas ideologías. Es posible ver cosas desde otros ángulos. Los científicos lo hacen; deben hacerlo. Solo las mentes flexibles e inventivas son capaces de idear nuevas tecnologías, nuevos medicamentos, nuevas curas. Y, por más sorprendente que llegue a parecer, las religiones también ven cosas desde puntos de vista diversos. Es el caso, y no me dejarán mentir, de las parodias con las que Jesucristo enseña Su Palabra en la Sagrada Biblia.
En sí, las ideas no son del todo diferentes. Solo se aplican de modo diverso. Pero la base es igual.
Tomemos, por ejemplo, las palabras del autor de “LA MATERIA OSCURA”, Phillip Pullman, quien en la primera entrega de su trilogía se expresa así: “… Considera, por ejemplo, el número Phi, o la raíz cuadrada de menos uno: Ninguno de estos números es contabilizable. No es posible utilizarlos en el ‘mundo real’. Sin embargo, al usarlos es posible realizar una serie de operaciones con aplicaciones prácticas. Es de un modo semejante con la historia de Adán y Eva…”. Ciertamente, es muy fácil comprender su lógica. Ubicaré la historia de Adán y Eva en mi propio contexto, para demostrar esta… conciliación entre religión y ciencia. Dentro de la teoría del Big Bang. En lo personal, creo que es la más aceptable desde un punto de vista puramente científico, puesto que parece muy creíble la explosión de materia a alta presión, resultando así en el cosmos. Hasta ahí, la religión no tiene cabida… a menos que se considere la siguiente cuestión: ¿Quién o qué puso toda esa materia en ese lugar? Varios escépticos, que dicen creer solo en la ciencia pura, podrían condenar la idea diciendo que se produjo de manera espontánea. Pero uno de los principios de la ciencia es que todo tiene su origen. Lo cual descarta la posibilidad de la generación espontánea. Entonces, ¿cuál es la verdad? ¿Es acaso tan difícil creer que de algún modo, ambas partes tienen razón? No es difícil observar, desde este ángulo, que ambas teorías se complementan la una a la otra. Como expresó Pullman, “… una serie de cálculos que de otro modo serían imposibles, inimaginables…”. Todo por el simple hecho de conjuntar ambas fuentes del conocimiento. ¡Y con esas dos, seguro muchas más!
¿Es acaso tan poco probable que esta sea la respuesta verídica? ¿Es tan difícil confiar en una propuesta que sostiene como estandarte a la aceptación (aun más allá de la tolerancia), y que promete ponerle un alto al enigma moral y crítico de la condición mental humana? El ser humano necesita –requiere algo en lo que creer, y también los medios para probarlo. ¿No será posible conjuntar ambas ideologías, una de ellas llenando las necesidades que deja a su paso la otra? ¿Será posible terminar de una vez con la incertidumbre? La gente hoy en día enfrenta un acertijo crucial para adentrarse en la nueva era: la decisión entre creer lo que es visible, y ver lo que es creíble. Y usted, ¿qué opina ahora?

2 oct 2008

Experiencia con un comercial

Una vez hace poco, tuve la oportunidad de ver un comercial en la cadena televisiva "Planeta Verde", por su nombre traducido al español. Trata acerca de una visión del mundo como el único hogar del hombre, que a demás está siendo destruído por nosotros mismos. Muestra paisajes deprimentes; la escoria de nuestro mundo, de lo que hemos hecho de él. Y después, se vé la imágen de un águila, y la transición que su vuelo ejecuta desde el terror de la destrucción hacia la luz- un mundo sano, con parajes hermosos, grandes cañadas, cataratas de agua cristalina y lleno de vida. Y, como fondo, una hermosa canción de salvamento al medio ambiente:
"Ya lo decidí, voy a descubrir...". En resumen, expresa amor y una verdadera devoción de parte de la humanidad para con la madre naturaleza y todas las maravillas que de ella y por ella emanan. Actualmente, lo que más se requiere es un despertar. Una conciencia ecológica. Pero más que eso, lo que se requiere es acción; que la humanidad se mueva por una sola causa- la más grande desde la abolición de la esclavitud. Pero esta sí debe ser lograda, no como el fallido intento de erradicar el esclavismo en el mundo. Porque de este gran logro (o gran fracaso) depende la supervivencia del ser humano.
Este comercial reafirmó lo que he pensado desde hace mucho tiempo. Que la raza humana, por fin, encara su inminente final. Uno que ella misma -que nosotros mismos- hemos traido sobre nuestras propias cabezas. El corazón de la humanidad galopa sin descanso y cada vez más velos hacia su último latido. Y con nosotros se extinguirá la última gran amenaza para la naturaleza. La pregunta es, ¿podrá alguna forma de vida sobrevivir a la masacre autoinducida de la humanidad, o el último latido de nuestros corazones será también el último para cada especie en la faz de la Tierra?

30 jul 2008

Anatomía del Método Corruptivo

Al día de hoy, han sido muchos los puntos de vista expresados acerca de cómo “derrotar” a la corrupción. En vano. La corrupción, que tristemente es la primera cualidad de nuestra época, es tan poderosa como nosotros mismos somos capaces de hacerla. Al intentar no sucumbir ante ella, nos volvemos silenciosamente vulnerables a su poder. ¿Cómo es que domina nuestras mentes, penetrando nuestras defensas y alterando el curso de nuestras acciones?
Quisiera hacer un breve paréntesis antes de proseguir para explicar un poco la “inspiración” detrás de este artículo. Hace poco me topé con un escrito de lo más interesante. No tanto por lo que dice, sino por lo que no dice, y también por la razón detrás de su realización. A pesar de que fue escrito hace más de diez años, no cabe duda de que habla de una realidad que existe hasta el día de hoy… lamentablemente. El artículo se escribió en la Convención Inter-Americana Contra la Corrupción, de la sesión del pleno realizada el día 29 de Marzo de 1996, por si a alguno le interesaría leerlo y analizarlo.
Tras unos momentos de cavilar al respecto, me percaté de una inquietante verdad: El ser humano, por naturaleza es corrupto. Y, como la mayoría de las peores cosas en la vida, tiene una explicación, una que me gustaría compartir con ustedes. Y por supuesto, su opinión al respecto es más que bienvenida. Habiendo considerado las “Medidas Preventivas” del Artículo Tercero de dicha Convención, y habiendo vivido en el seno de un país masacrado por el deplorable estado que casi tontamente busca deshacer, me atrevo a aventurar el “misterioso” proceso del Método Corruptivo. He aquí mi tesis: Tres pasos resultan en la corrupción de la mente y los actos de la gente.
La primera “etapa” es una cualidad escondida que se desarrolla dentro de nosotros de un modo silencioso. Su nombre es universal, aplicable a cualquier posible respuesta - por más desinteresada que esta pueda ser- a la misma pregunta: ¿Qué es lo que deseamos? Una esperanza. Un sueño. Una ilusión, por más oculta que pueda estar en los confines de nuestro subconsciente. Tiene solo un nombre; un nombre que automáticamente revela la auténtica naturaleza de una simple fantasía. Se llama LUJURIA. Es el primer golpe, invisible e intangible, de la corrupción contra nosotros. Ya sea por el bien personal o “colectivo”, nuestra humana lujuria no es sino una magnífica leona a la espera de atacarnos.
La segunda etapa la elige nuestra parte consciente: ¿Cuál es el precio que estás dispuesto a pagar por aquello que deseas? Hay que pensarlo. Nuestro precio; el monto que estamos preparados para ceder a cambio de lo que nos importa más que nada en el mundo. Podemos decir que estamos por encima de semejante situación; que no nos afecta en absoluto. Podemos engañarnos a nosotros mismos, y entre más engañados estamos, más duele la bofetada al percatarnos de la verdad. Hagamos otro pequeño paréntesis reflexivo. Me gustaría que se respondieran una pregunta: ¿qué tan bajo están dispuestos a caer para salvar… la vida de sus hijos? ¿O tal vez la carrera que han luchado tan duro para completar? ¿De qué serían capaces de prescindir con tal de salvar sus propias vidas?
Y de pronto, nos encontramos en la última etapa del Método Corruptivo. Está por completo fuera de nuestro control, se escapa de nuestro dominio de la vida y de nosotros mismos, porque en realidad los seres humanos no tenemos tal control. Y es esta falta de control sobre ella la que nos hace tan vulnerables. Es el peligro. La amenaza que se ciñe sobre nuestra “primera etapa”. Como de la nada, nos encontramos corriendo por una cadena psicológica imparable: Un evento conduce al otro. Después nos percatamos de la realidad de las cosas, de la verdadera situación en la que nos hallamos: Ese precio que según nosotros estamos dispuestos a pagar, TIENE QUE SER PAGADO. La pregunta es si lo haremos… o no.
Mirando las últimas gotas de mi café, metida en mi reflexión, una idea loca pero lógica resuena en mi mente: ¿Es la corrupción algo en serio malo? ¿Es en verdad una conducta incorrecta, o solo otro complicado ingrediente de nuestra humana forma de ser? Sinceramente, me parece que la corrupción no es más que la reacción más perfecta que nuestra naturaleza ha diseñado para proteger nuestra auténtica integridad humana. Después de todo, ¿quién de nosotros no pagaría por lograr sus sueños?